Hoy hemos participado en el encuentro sobre Comunidades Energéticas organizado por la Fundación CajaBurgos. Una oportunidad para poner en valor el papel de este instrumento y el modelo cooperativo para poner la energía en manos de las personas.
Las directivas europeas pretenden situar en el centro del sistema energético a los consumidores de energía, denominando a ese paquete normativo “Energía limpia para todos los europeos” y desarrollando un marco jurídico favorable para ese fin.
En esta línea, por la Directiva 2018/2001, de 11 de diciembre de 2018 relativa al fomento del uso de energía procedente de fuentes renovables y por la Directiva 2019/994, de 5 de junio de 2019 sobre normas comunes para el mercado interior de la electricidad, fue introducido el concepto de comunidad energética.

Una Comunidad Energética es una entidad jurídica basada en la participación abierta y voluntaria, efectivamente controlada por socios o miembros que sean personas físicas o entidades locales, que desarrolle proyectos de energías renovables, eficiencia energética y/o movilidad sostenible que sean propiedad de dicha entidad jurídica y cuya finalidad primordial sea proporcionar beneficios sociales, medioambientales, y económicos a su base societaria y al territorio donde opera, en lugar de ganancias financieras.
Es una forma innovadora de generar y distribuir energía de manera sostenible y eficiente, promoviendo la participación activa de los consumidores en la gestión de la energía.
Este nuevo modelo no solo democratiza el acceso a la energía limpia, sino que también abre la puerta a grandes oportunidades para las empresas: reducción de costes, independencia energética, mejora de la competitividad y refuerzo del compromiso con la sostenibilidad.
¿Quieres conocer más sobre Comunidades Energéticas? Pincha aquí

Aquí puedes ver el vídeo de la jornada:

