Cómo se refleja el aprovechamiento de una Comunidad Energética en la factura de electricidad
Ya son varias las Comunidades Energéticas que tenemos a nuestro alrededor que están aprovechando colectivamente la energía generada por una única instalación común. Como la electricidad se vierte desde la instalación a la red y el aprovechamiento se refleja solo en la factura eléctrica, no es sencillo hacer el seguimiento de un proceso que, en teoría es fácil: la electricidad que consumes mientras se está produciendo se descuenta íntegramente de la factura y el resto va a la “bolsa” de excedentes que se descuenta a final de mes, multiplicando el número de kWh por el precio al que esté el excedente.
Sin embargo, esto es difícil de interpretar en la factura, que es el único sitio en el que se pueden reflejar las transacciones de electricidad. Además, lo enrevesado que es a menudo el formato de las facturas eléctricas tampoco ayuda, la verdad. Para una explicación larga, tienes este vídeo en el que explicamos cómo funcionan las Comunidades Energéticas que tenemos en Valladolid. Para una visión más resumida, en este post vamos a intentar explicar cómo se refleja en la factura de Som Energia la participación en un autoconsumo colectivo. Para ello, nos tenemos que fijar en el cuadro que aparece en la primera página de la factura, que será parecida a éste, sacado de un caso real:

Lo primero que nos tiene que llamar la atención es que la diferencia entre la lectura final y la inicial del contador (las tres primeras filas) ¡no coincide con la liquidación! En la tabla de arriba, la diferencia en periodo valle de los 3666 kWh de lectura final menos los 3588 de lectura inicial no son 67 ¡sino 78! Justo ahí está la solución: Por el contador de casa han pasado 78 kWh, pero en la liquidación que nos hace la distribuidora, se descuentan los 11 kWh que la planta de generación ha producido para nosotros a la misma hora en la que se consumen. Por eso solo nos cobran 67.
Siguiendo esa misma columna de periodo valle, vemos el siguiente bloque, que nos sirve también para saber cuánto ha generado la instalación para nosotros (15,150 kWh) y cuántos excedentes ha generado (electricidad producida que no hemos podido aprovechar porque no había consumo en casa (3,760 kWh en este caso). La diferencia entre ambas cifras coincide con esos 11 kWh (con sus decimales…) que hemos autoconsumido.
En fin… Nadie dijo que producir tu propia energía eléctrica iba a ser fácil… pero hacerlo de manera colectiva es desde luego una prueba de resistencia. Aunque una vez superados todos los obstáculos y desentrañados sus misterios como hemos intentado en este artículo ¡podemos disfrutar por fin de tener la energía en nuestras manos!!!

